Puede que nada de esto lo hayas dicho en voz alta
- Por fuera todo está bien. Por dentro no sientes nada.
- Reaccionas de formas que no reconoces y no sabes de dónde salen.
- Hay cosas que hiciste de las que no has hablado con nadie.
- Repites la misma historia con otra persona.
- Estás repitiendo patrones de tu familia que jurabas no repetir.
- Conseguiste lo que querías y sigues con la misma sensación.
Si algo de esto te suena, no estás roto. Estás desconectado. Y eso se trabaja.